Hacia
el año 1993
se celebra el primer "Monegros Party"
con un line-up de deejays compuesto solamente por los residentes del
club. Se celebra en sábado con un presupuesto global de 300.000 pesetas,
empieza a las 6 de la madrugada y asisten unas 200 personas. La entrada
es gratuita y se promociona como una fiesta con desayuno en pleno
corazón de Monegros.
En 1994,
sin cambiar la ubicación, "MPII"
ya se celebra en viernes, con un presupuesto de 750.000 pesetas y
una asistencia de 1.000 personas.
En 1995,
el Florida 135 adquiere una dimensión
internacional en cuanto a su programación lo que hace que "Monegros
Party" se reconvierta y se situe a la altura del club.
Por problemas en la contratación y al no disponer de un buen cartel
de artistas, se decide a última hora cancelar el evento para ya en
1996
reiniciarlo bajo otra perspectiva mucho más ambiciosa. Se decide cambiar
el nombre y el Rave pasa a llamarse The Groove
Parade. También es entonces cuando Advanced
Music, organizadores del festival Sónar, cogen las
riendas en la dirección artística del evento. En ese año y
con una asitencia de 1.500 personas, se consigue un line-up de gran
prestigio.
En 1997,
la asistencia es de 2.500 personas y, en 1998,
se llega a los 4.500 asistentes, desarrollándose simultáneamente
en 3 escenarios diferentes y teniendo una enorme repercusión en todos
los medios de comunicación del país.
Todo ello hace que las
dificultades en contar con primeras figuras del mundo de la dance
music desaparezcan y hoy en día podamos disponer de primeras espadas
dentro del mundo de la música electrónica.
El Groove
Parade se celebra en pleno corazón del desierto de los
Monegros, en una finca de más de 300 hectáreas perfectamente acondicionada
para el evento. En la presente edición hemos incorporado un cuarto
escenario y el line-up está compuesto por más de 22 artistas. Gracias
a la colaboración de la empresa Philips Morris
España, el evento es lo suficientemente asequible
para que, con un bajo precio de entrada, todos puedan disfrutar de
un espectáculo impresionante e insólito.
El Groove
Parade quiere ser un acontecimiento meramente lúdico y
festivo, huyendo del sentido cultural que puedan tener otro tipo de
festivales. |
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